Editorial DAS WORT

DAS WORT - la editorial en Vida Universal


Esta es Mi Palabra
Alfa y Omega
El Evangelio de Jesús
La manifestación de Cristo
que el mundo no conoce

       ¿Qué es la verdad?


Capitulo 90

¿Qué es la verdad?

Acerca de la capacidad de entender la verdad eterna (1-3).
Todo es consciencia (4-5). El hombre sólo puede captar la verdad realizada. Alcanzar la perfección (6-11). ¿Quién tiene la verdad? (12). Quien no tiene amor desinteresado, no está viviendo en la verdad y no la reconoce. Cada hombre es conducido de acuerdo con su estado de consciencia (13-16)

 

1. Y otra vez estaban los Doce reunidos en el círculo de las palmeras, y uno de ellos, Tomás, dijo a los otros: "¿qué es la verdad?; pues las mismas cosas parecen diferentes a diferentes hombres, y hasta al mismo hombre, en diferentes momentos. ¿Qué es pues la verdad?”

2. Y mientras así hablaban, se apareció Jesús en medio de ellos y dijo: "la verdad, una y absoluta, está sólo en Dios; pues nadie, ni un único hombre, sabe lo que sólo Dios -que está en todo- sabe. A los hombres se les puede revelar la verdad, de acuerdo con su capacidad de entender y captar.

3. "La única verdad tiene muchas caras, y uno ve sólo una cara, otro, otra, y algunos ven más que otros, según les ha sido dado. (Cap. 90, 1-3)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

La verdad eterna irradia a este mundo desde muchas facetas. Pero cada cual puede recibir y entender de ella sólo tanto cuanto él mismo ha realizado de la verdad eterna, es decir en la medida en que su consciencia espiritual está abierta.

La "capacidad de entender y captar”, significa: haber abierto su consciencia espiritual -mediante la realización y el cumplimiento de las leyes de Dios- lo suficiente como para entender correctamente la Ley, Dios, la Verdad, así como las muchas facetas de la verdad que irradian a este mundo.

A los hombres las leyes divinas les son enseñadas y, con ello, reveladas. Al hombre que viva conforme a ellas, le será revelada una faceta de la verdad tras otra. De este modo se desarrolla su consciencia espiritual y cada vez puede captar y entender más de la verdad.

"...según les ha sido dado”, significa: en la amplitud en que el hombre haya realizado aspectos de la verdad eterna, de la ley de Dios, estará desarrollada su consciencia espiritual. Con la parte desarrollada de su consciencia espiritual, verá en profundidad la faceta de la verdad que, de acuerdo con el grado de su realización, le sea manifiesta. Uno que haya realizado más facetas de la verdad eterna, verá hasta más lejos; otro, que haya desarrollado menos facetas, verá menos. El hombre capta por tanto más o menos de la verdad eterna, conforme a lo que ha desarrollado de su consciencia espiritual.

 

4. "Mirad este cristal: aunque haya una sola luz manifiesta en doce facetas, en cuatro veces doce, y cada faceta refleje un rayo de luz, y uno contemple una faceta y otro otra faceta, no obstante sólo hay un cristal, y una luz que brilla en todas ellas.

5. "Y ved que cuando uno sube a un monte y ha alcanzado cierta altura, dice: allí está la cima del monte, alcancémosla; y he aquí que cuando ha alcanzado esa altura, hay otra más alta, hasta que llega a la cima desde la que ya no se ve ninguna otra, si es que ha podido alcanzarla. (Cap. 90, 4-5)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

El infinito es comparable a un grandioso cristal, que irradia los diferentes aspectos de la verdad eterna. Todo es consciencia. Por eso en todo, en cada elemento de construcción del infinito, está contenida la verdad entera.

Cada hombre mira la verdad desde otra cara o desde otro nivel, es decir otro grado de madurez del alma. El verdadero sabio ha abierto todas las facetas de la verdad y ve en todo la verdad eterna.

Quien vive en la verdad, tiene el ojo de la verdad. Con éste también ve lo humano. Quien vive en la verdad, llama la atención sobre lo humano, pero no vive en lo humano.

 

6. "Así sucede también con la verdad. Yo Soy la Verdad, el Camino y la Vida, y a vosotros os he dado la verdad que he recibido de arriba. Y lo que es visto y recibido por uno, no es visto ni recibido por otro. Lo que a uno le parece verdad, a otro no le parece verdad. Los que están abajo en el valle no ven lo que ven los que están en la cima del monte.

7. "Pero para cada uno la verdad es según la ve su mente, hasta que una verdad más elevada le sea revelada. Al alma que pueda recibir más luz, se le dará más luz. Por consiguiente no condenéis a los otros, para no ser condenados vosotros.

8. "Cuando guardéis la sagrada ley del amor, la cual Yo os he dado, la verdad os será revelada más y más, y el Espíritu de la verdad, que viene de arriba, os guiará a toda la verdad, aunque sea a través de muchos caminos errados, al igual que la nube de fuego guió a los hijos de Israel a través del desierto.

9. "Confiad en la luz que tenéis, hasta que una luz más elevada os sea dada. Buscad más luz y tendréis abundancia. No descanséis hasta que encontréis.

10. "Dios os da toda la verdad, para la liberación y perfeccionamiento del alma, como escalera de muchos peldaños. La verdad de hoy la dejaréis por la verdad más elevada de mañana. Esforzaos por alcanzar la perfección.

11. "Los que guarden la santa ley que he dado salvarán sus almas, da igual cuán diferentemente vean la verdad que les he dado. (Cap. 90, 6-11)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

La afirmación, "y lo que es visto y recibido por uno, no es visto ni recibido por otro”, tiene el siguiente significado: la verdad eterna irradia desde innumerables facetas al infinito. De la verdad eterna vive el Universo entero, todo lo que es. El Universo divino de sustancia sutil, el SER puro, es a su vez, por tanto, la verdad. Todos los aspectos de la consciencia viven de la vida, que es la verdad -y todos los aspectos de consciencia divinos son, a su vez, la verdad.

Según su forma de pensar y vivir, cada hombre, o ha ensombrecido su consciencia espiritual con lo negativo, con lo egocéntrico, o la ha ampliado mediante una vida positiva orientada a Dios.

El hombre, según su estado de consciencia, reconoce muchas o sólo algunas facetas de la verdad eterna, o -si sólo está orientado al mundo- ninguna. Por tanto, lo que un hombre puede recibir de la verdad eterna, otro, cuya consciencia no tiene todavía la visión ampliada de la vida interna, no puede recibirlo y, por eso, tampoco entenderlo. La luz de su consciencia no alcanza tan lejos como la de su prójimo. Lo que, al que ha ampliado su consciencia espiritual, le parece verdad, a su prójimo, cuya consciencia todavía porta poca luz espiritual, le parece falso. De ahí la afirmación, "los que están abajo en el valle, no ven lo que ven los que están en la cima del monte”.

Las otras afirmaciones, "pero para cada uno la verdad es según la ve su mente, hasta que una verdad más elevada le sea revelada. Al alma que puede recibir más luz, se le dará más luz”, tienen el siguiente significado: mientras un hombre no cumpla la faceta de la verdad eterna que le es revelada, tampoco podrá serle revelada ninguna otra faceta de la verdad. Es decir: bien podrá oírlas, pero no cumplir, porque aún no ha dado el primer paso, la realización de la primera faceta. El hombre observará y examinará con el intelecto las facetas de la verdad eterna que le han sido manifestadas, hasta que realice, paso a paso, lo que en cada caso reconozca. Sólo entonces será capaz de recibir una verdad más elevada. Cuando le sean manifiestos los nexos entre todas la facetas de la verdad eterna, se sumergirá en la ley de la vida, en la verdad.

Dios, la luz eterna, se irradia El mismo, toda la verdad eterna, al infinito, en forma de innumerables facetas de consciencia.

Sólo trepa por la escalera de la perfección aquel hombre que día a día se esfuerza en reconocer y purificar lo que ese día los acontecimientos diarios le muestran. Los días ponen al hombre frente a sus ojos la propia forma de pensar y vivir -y no la del prójimo-; pues el hombre tiene que reconocer primero la viga en su ojo y trabajar en ella, antes de buscar la paja en el ojo de su hermano.

Quien no vive en el día en curso, desperdicia los días. Entonces tampoco podrá escalar otros peldaños en la escalera que lleva al perfeccionamiento. En cambio, quien se esfuerce en alcanzar la perfección de su vida espiritual, autorreconociéndose en el día en curso y purificando lo que entonces corresponda, además la alcanzará.

 

12. "Muchos Me dirán: Señor, Señor, éramos celosos para con Tu Verdad. Pero Yo les diré: no, vuestro celo era sólo para que otros la vieran tal como vosotros la veíais, y ninguna otra verdad aparte de ésa. La fe sin amor al prójimo está muerta. El amor es el cumplimiento de la ley. (Cap. 90, 12)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

Quien de la verdad sólo habla y opina que su prójimo debería verla de la misma forma que él, todavía no ha puesto el pie en la escalera que conduce a la verdad eterna. A quien no realice las facetas de la verdad que le sean manifiestas y que haya reconocido como verdaderas, no se le revelarán otras facetas de la verdad eterna.

Quien, pues, de la verdad sólo hable, no podrá revelar la verdad a su prójimo, porque no conoce el camino de la realización.

Y quien crea que únicamente lo que él dice es correcto y no admita otras facetas de la verdad, es necio y ciego para la verdad.

De modo que quien sólo cree en lo que él puede entender y persiste en la opinión de tener toda la verdad, se está oponiendo a los que realizan una faceta de la verdad eterna tras otra para alcanzar la verdad eterna.

Comprended: quien está contra su prójimo, sea cual sea el motivo, está contra Dios. Quien está contra Dios, no está en la verdad, en el cumplimiento de la ley de Dios, del amor.

 

13. "¿De qué les aprovechará la fe que han adoptado, si no la ejercen en justicia? Los que tienen amor lo tienen todo, y sin amor nada tiene valor. Que cada uno guarde lo que reconoce como la verdad, por amor y sabiendo que donde no hay amor la verdad es letra muerta y no sirve de nada.

14. "Restan la bondad, la verdad y la belleza; pero la mayor de ellas es la bondad. Si algunos han odiado a sus hermanos y endurecido su corazón para con las criaturas que vienen de las manos de Dios, ¿cómo pueden ver la verdad de su salvación, si sus ojos están ciegos y su corazón endurecido para con la Creación de Dios?

15. "Tal como he recibido la verdad, así os la he dado. Que cada uno la reciba según su luz y capacidad de entenderla, y no persigáis a los que la reciben conforme a una interpretación diferente;

16. "pues la verdad es el poder de Dios, y al final reinará por encima de todos los errores. No obstante, la ley sagrada que he dado es comprensible para todos, y justa y buena. ¡Que todos la cumplan, para la redención de sus almas!”. (Cap. 90, 13-16)

 

Yo, Cristo, explico, rectifico
y profundizo la palabra:

La fe en la verdad no es la verdad misma, la ley de la vida. Quien se contente con sólo la fe en la verdad, nunca captará la verdad, y tampoco vivirá en ella.

La fe auténtica es el requisito para realizar la faceta que de la verdad eterna se ha captado. Pero quien no amplía su consciencia con la realización, no puede captar la justicia de Dios y por tanto tampoco practicar la justicia.

Tampoco puede dar desinteresadamente, porque no ha revelado en sí mismo el amor desinteresado, la ley de la vida, la verdad. Sólo lo que el hombre ha realizado, de las legitimidades de Dios, puede darlo desinteresadamente, pues únicamente desde la realización de las facetas que ha captado de la verdad, crece el amor desinteresado, que a su vez se regala desinteresadamente. Quien no tiene amor desinteresado, tampoco vive en la verdad. Sólo gira alrededor de sí mismo; se ama a sí mismo, pero no ama la verdad, pues ésta está libre del yo humano.

Lo que no es dado desde el amor desinteresado, no vale nada. Aunque el hombre hable mucho sobre la verdad eterna y desee enseñarla a su prójimo, esto sigue siendo palabras huecas, en cierto modo envoltorios muertos, porque no tienen vida espiritual, es decir, son letras muertas.

Quien no da desde el cumplimiento de la ley, desde Dios, sino sólo difunde lo que ha recopilado leyendo, que considera la verdad, no es instructor alguno de la verdad -aunque sea teólogo, sacerdote, cura o crea en la Biblia, aun si posee títulos importantes.

Aquel cuyo corazón está endurecido, está ciego para la vida. No tiene amor alguno -ni por los hombres, ni por los animales, plantas o piedras.

Aquel cuyo corazón está endurecido y cuyos ojos son ciegos, habla y actúa contra su prójimo y contra la Creación.

Por eso, examinad con los ojos de la justicia, y entonces por sus frutos reconoceréis a los instructores justos y a los falsos.

Quien vive en la verdad, ve lo que otros no ven y oye lo que otros no oyen; por eso dejará a cada cual su fe.

Los hombres en el espíritu del Señor, no condenarán ni perseguirán a su prójimo, a aquellos que reciben saber espiritual de otras fuentes y lo interpretan correspondientemente.

Cada hombre es conducido conforme a su estado de consciencia, a menudo a través de varios obstáculos o de otras fuentes, hasta que puede reconocer la fuente de la verdad.

La verdad es la Vida, Dios, el Amor, el poder del infinito. Después del regreso de todos los seres espirituales caídos, ella lo traspasará todo por completo. Entonces todas las almas se habrán encontrado de nuevo, como seres puros de Dios, en Dios, y toda la materia gruesa será sustancia primaria, es decir esencia divina. Entonces no habrá ni hombres ni almas, ni materia ni condensaciones parciales. Todo estará unido en el Eterno. Todo lo que es llegará a ser de nuevo Ley absoluta, Dios, el Amor, la Vida. Hasta que todas las almas hayan alcanzado la filiación consciente en Dios, seguiré siendo el Redentor de todas las almas y hombres: Cristo, la llave del portal de la vida.

Prefacio de El Reglamento de la Comunidad*

Yo, Cristo, explico:

El siguiente Reglamento de la Comunidad tendrá validez hasta que los hombres que vivan en la Tierra, que se está renovando cada vez más, lleguen a ser de corazón en gran medida puro y cumplan la ley de Dios. Esto sucederá en el Reino de Paz de Jesucristo, en el Reino de Dios en la Tierra, que entonces abarcará toda la Tierra.

El Reglamento de la Comunidad es válido para todas las Comunidades Originarias en Vida Universal y para el Reino de Paz, que crece más y más y se va perfeccionando.**

Además, el Reglamento de la Comunidad será un documento para los hombres en el luminoso Reino de Paz, en el Reino de Dios en la Tierra, en el que podrán ver que los hombres que todavía eran pecaminosos, pero que aspiraban más y más a la pureza, tuvieron este Reglamento de la Comunidad, como medida. Comprenderán que los hombres en el Reino de Paz en formación todavía necesitaron este Reglamento, para poder cumplir más y más las leyes de la vida interna.

Igualmente, los diferentes libros de las Comunidades, en los que es registrado el pro y el contra de las Comunidades Originarias y de sus miembros, darán una visión de las luchas de los distintos miembros de las Comunidades Originarias para alcanzar la vida legítima, la vida en Dios.

 

El próximo capitulo


Libro, 1088 páginas.
ISBN 3-89371-260-7 P.V.P.: DM/SFr 25,- ÖS 183,- US$ 15,- 
Este libro también está disposición en otros idiomas

Transferir todo el libro a su ordenador


©Verlag Das Wort, 97828 Marktheidenfeld/Altfeld, Alemania Reservados todos los derechos. En todas las cuestiones relativas al sentido, la edición alemana tiene validez última.

Homepage   Cupón de pedido


Verlag DAS WORT GmbH , 97828 Marktheidenfeld/Altfeld, Alemania
E-Mail: info@das-wort.com Tel: (+49) 9391-504-135 Fax: -133
2700